La transición hacia la organización constitucional de la Argentina

AUTOR: PROFESOR FABIAN ORTIZ

Esta etapa histórica comienza con la batalla de Caseros el 3 de febrero de 1852.

En esa batalla Justo José de Urquiza (caudillo federal del litoral) derrota a Juan Manuel de Rosas terminando con la carrera política y militar de uno de los caudillos federales más importantes de nuestra historia  y poniendo fin a la etapa en que este manejo a la confederación.

En 1851 Urquiza era gobernador de la provincia de Entre Ríos, había empezado su carrera política muy joven lo que le había permitido  comprar campos a muy bajo costo hasta llegar a tener grandes estancia que lo convirtieron en uno de los hombres más ricos de América del Sur Urquiza era un estanciero poderoso un caudillo militar que en 1841 fue elegido gobernador de la provincia de Entre Ríos Cargo para el cual fue reelegido varias veces. 

También era propietario de embarcaciones de carga que unían los puertos de Rosario y Montevideo y también dueño de un saladero que supone fue el más grande del mundo, además introduce en la Argentina nuevas raza de animales para la producción ganadera.

Desde su gobernación le dio a la provincia de Entre Ríos un perfil productivo orientado al comercio al mercado mundial compitiendo con la provincia de Buenos Aires, exportaba cueros a Europa tasajo a los mercados esclavistas y también lanas.

Por este motivo es que le resultaba muy importante para el litoral la libre navegación de los ríos y la utilización de puertos propios para la exportación. Cosa que Rosas no permitia. ()  Además Entre Ríos y las demás provincias interiores reclaman su parte de los derechos aduaneros.

Estas circunstancias económicas y políticas explican   el enfrentamiento de Urquiza con Rosas expresado en su  Pronunciamiento de 1851.

Para resumir Urquiza es un poderoso ganadero y caudillo popular de Entre Ríos y Rosas lo era de Buenos Aires a su vez Entre Ríos era la provincia más importe de esa época en lo económico y se encontraba asfixiada por la política de Buenos Aires que le cerraba los ríos y obligaba a los ganaderos entrerrianos a sacar sus productos por Buenos Aires.

En caseros se enfrenta el ejercito de la confederación al mando de Rosas contra un ejército formado por Entre Rios, Corrientes, el imperio de Brasil y Uruguay con el apoyo de los unitarios.

La pregunta que podemos hacernos es ¿porque se juntan estos sectores tan distintos ente si?

La respuesta es que  por un lado están los intereses de los estancieros y gauchos entrerrianos y correntinos liderados por los ganaderos cercanos a Urquiza que están muy descontentos con la política de Rosas en cuanto al manejo de las exportaciones y la navegación de los ríos que además cuentan con un único puerto habilitado para exportar, el de Buenos Aires, además de que Buenos Aires se queda con las rentas de la Aduana. Por otro lado están los políticos unitarios que se habían refugiado en la diplomacia inglesa y francesa y que  ven en Rosas y sus prácticas el sinónimo de la barbarie, por ultimo un tercer actor importantes es Brasil que se ve amenazado por la posibilidad de  expansión de las Provincias Unidas en la Banda Oriental para dominar las dos orillas del Rio de la Plata

La alianza militar que se da en la batalla de Caseros junta a sectores que tienen intereses distintos pero un objetivo común que es voltear a Rosas.

Que pasa después de la Batalla de Caseros

Tras la batalla de Caseros, el 3 de febrero de 1852, Juan Manuel de Rosas debió renunciar al gobierno de la provincia de Buenos Aires y a las relaciones exteriores de la Confederación Argentina. Justo José de Urquiza asumió la conducción nacional, se instaló en la quinta de Palermo (propiedad de Rosas) y reconoció como Gobernador de la provincia de Buenos Aires al Presidente de la Cámara de Justicia, Vicente López y Planes.

Para hacerle la guerra a Rosas Urquiza había buscado la alianza de Brasil y del Uruguay, y había pedido un préstamo a Brasil, que debían pagar Entre Ríos y Corrientes, si perdían o la Confederación, si ganaba.

El lema de su lucha era la «organización nacional». Con ese objetivo y para poder cumplir el tratado con Brasil, debía construir una nueva legalidad. Su objetivo era que se establezca una constitución nacional de carácter federal.

Para esto convocó en abril de 1852 a la quinta de Rosas a los gobernadores de Corrientes y Buenos Aires, y a un representante del gobierno santafecino, y firmaron el Protocolo de Palermo. Allí se le retiró el manejo de las Relaciones Exteriores de la Confederación al gobernador de Buenos Aires y se lo otorgaron, provisoriamente, a Urquiza en forma personal, pero debía ratificarse mediante una reunión de todos los gobernadores.

El encuentro de todos los gobernadores se realizó en San Nicolás de los Arroyos, ubicada cerca del límite entre Buenos Aires y Santa Fe, en mayo de 1852, y allí se firmó el Acuerdo de San Nicolás.

Los gobernadores nombraron a Urquiza Director Provisorio de la Confederación Argentina, cargo que ocupó hasta que asumió como Presidente Constitucional

Los poderes que reunía Urquiza eran mayores que los tan criticados de Rosas, porque el nuevo Director tenía la suma de poderes nacionales y provinciales, y podía disponer de las fuerzas armadas de las provincias (que pasaban a ser nacionales) para problemas con el exterior o para intervenir las mismas provincias, a fin de restablecer la paz o de sostener las autoridades, o en caso de conflicto entre dos provincias.

El presupuesto para el Gobierno sería financiado con las rentas de la Aduana de Buenos Aires, hecho que a Buenos Aires no le gusto mucho.

Con el objeto de iniciar la organización nacional, se convocó a la reunión de un Congreso General Constituyente en Santa Fe para el mes de agosto, que se formaría con dos diputados por provincia, por ser «todas iguales en derechos como miembros de la Nación».

El Acuerdo de San Nicolás debía ser ratificado por las Legislaturas Provinciales. El gobernador de Buenos Aires lo había firmado, pero a los legisladores porteños no les gustaban varios aspectos, como que Buenos Aires tuviera sólo dos diputados en el Congreso de Santa Fe (igual que las demás provincias) ni que se nacionalizaran las rentas de Aduana.

En junio se produjeron fuertes debates en la Legislatura de Buenos Aires, que se prolongaron varios días; Mitre los inició, acusando a Urquiza de tener poderes dictatoriales, y rechazó el Acuerdo. Ante esto Urquiza intervino la provincia, asumió personalmente el gobierno, disolvió la Sala de Representantes, y arrestó a varios diputados que estaban en contra del Acuerdo.

Urquiza salió de Buenos Aires a principios de septiembre de 1852 para a organizar el Congreso Constituyente que debía reunirse en Santa Fe, y dejó a un delegado en el cargo. El movimiento porteño antiurquicista aprovechó este hecho y el 11 de septiembre un grupo de militares, que acompañaba a las dos facciones liberales porteñas (los localistas de Adolfo Alsina y los nacionalistas de Mitre), derrocó al Gobernador Delegado, restableció la disuelta Legislatura y se convocó a elecciones. El nuevo Gobernador Propietario de Buenos Aires fue Valentín Alsina, de tendencia localista.

Alsina no reconoció al Congreso Constituyente de Santa Fe, ya que la Legislatura Porteña no había aceptado el Acuerdo de San Nicolás, y despojó a Urquiza de la representación de las relaciones exteriores. E invitó a las potencias extranjeras a que reconocieran a Buenos Aires como un Estado independiente de la Confederación. (como si fuera otro país)

Urquiza y la Constitución Nacional

Cuando se produjo la «Revolución» del 11 de septiembre, Urquiza no pudo reprimirla, porque no contó en el momento con fuerzas suficientes. Tampoco quiso que la rebelión de Buenos Aires obstaculizara su tarea de organización nacional. Por ello volvió a Santa Fe, a fin de apresurar la reunión del Congreso. Las sesiones fueron inauguradas el 20 de noviembre de 1852. Se hicieron presentes los representantes de trece de las catorce provincias existentes en la Confederación: Buenos Aires no envió sus diputados ni reconoció la autoridad del Congreso.

A pesar de las dificultades reinantes, (económicas y de hostigamiento permanente de Buenos Aires) la Constitución se sancionó el 1 de mayo de 1853, exactamente dos años después del «Pronunciamiento» de Urquiza.

Con la sanción de la constitución Urquiza alcanzó su objetivo que era organizar el país de una manera federal. Fue elegido presidente y asumió el 5 de marzo de 1854 convirtiéndose en el primer presidente constitucional de la argentina. Una argentina que todavía no estaba completamente unificada porque Buenos aires no se quería someter a la constitución federal y se separó estableciendo gobierno propio y sus propias instituciones. 

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